martes, 19 de octubre de 2010

En el nombre del padre


En esta ocasión me gustaría enseñar parte del trabajo literario de un artista no reconocido y que forma parte importantísima en la historia de mi vida. Estoy hablando de D. José Pinar, padre de mi marido.

No me daría más placer que hablar largo y tendido de las vivencias que a lo largo de su intensa vida han acaecido a esta persona hecha así misma. Pero por ningún momento dudéis que os contaré su vida en otro de mis capítulos.
Aprovecho, ya que están tan cerca las fiestas más entrañables que podamos esperar, y os muestro un poema escrito por él y basado en la experiencia que tuvo en esa navidad lejos de su familia:


"Mi navidad" 
           
Mi navidad siempre empieza lo mismo que a los demás, pero hay muchas
diferencias y matices a explicar.
Mi navidad siendo niño allá en mi pueblo natal, era una fiesta grandiosa
que nunca pude olvidar.
Lo más destacado era que se comía mucho más, cosa que en aquellos años
pocos lo podían lograr.
A las doce era la misa en la iglesia “Trinidad” con zambomba y villancicos,
que era una divinidad.
Para los niños que éramos esa noche suponía que andábamos por las calles
hasta horas bien tardías.
Pero ya que fui creciendo vi otra realidad, mis inquietudes de adulto mi mundo
hicieron cambiar.
A Francia fui a residir en busca de nueva vida, y allí empecé yo a sufrir de
navidades indignas.
Mis primeras navidades en aquél país lejano, en Lyon yo me encontraba, sólo,
, triste, trabajando.
Pues al no tener a nadie con quien poder celebrar, cambié el turno a un
compañero que tenía padres y hogar.
Después me marché a París para poder prosperar, pero mientras me instalaba
también llegó navidad.
Yo recuerdo que en París, mi primera navidad, a las doce me encontraba en la
plaza de Pigall.
Unas monedas tenía como todo capital. Y comiéndome una salchicha pensaba
en mi navidad.
Una bailarina fue que viéndome de llorar, se acercó un poquito a mí y me
brindó su amistad.
Esta amistad duraría años y años de verdad, en muchos casos sería mi hada
buena ó mucho más.
Yo recordaba mi pueblo, mi familia y mis amigos y sobre todo añoraba,el

hogar de uno mío.
Esta fue sin duda alguna de mis peores navidades. Otras malas también tuve
pero no fueron iguales.
Por eso mi navidad desde que tuve un hogar, de familia rodeado he querido
siempre estar.
Aquellos años tan tristes, no quisiera recordar pero un poco de tristeza,
me entra siempre en navidad.
Por eso yo en navidad no quiero nombrar las penas pues los recuerdos
me invaden, y a todos contagio en ellas.
Cuando se acerca esas fechas yo no dejo de pensar, ¿cómo pasaré yo
este año las fiestas de navidad?
Mi navidad siempre fue lo mismo que los demás. Más triste ó más alegre,
,más hermosa ó más real, pero en el fondo yo sigo, amando mi navidad.
                                                                                      
 Mayo del 91

Como podéis ver es la historia de un hombre que se ve obligado a abandonar su país en busca de una vida mejor en los años difíciles de la postguerra.
Han sido muchos los que han seguido su estela y han probado el sabor agridulce de las guerras sin sentido…                   

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